
Las Lagunas de Ruidera: un tesoro natural entre Ciudad Real y Albacete
El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, declarado en 1979 y con una extensión de 3.772 hectáreas, se erige como uno de los humedales más singulares de la Península Ibérica. Este espacio, compartido por las provincias de Ciudad Real y Albacete, se caracteriza por un impresionante sistema de 16 lagunas interconectadas por cascadas y arroyos, formadas por el drenaje natural del acuífero del Campo de Montiel. El parque, visitable libre y gratuitamente, ofrece paisajes cambiantes a lo largo del año, desde la explosión de vida en primavera hasta la tranquilidad invernal, pasando por los colores otoñales y las actividades acuáticas veraniegas. Repartidas entre los municipios de Ruidera, Villahermosa, Ossa de Montiel y Argamasilla de Alba, las lagunas forman un recorrido de 18 kilómetros con un desnivel de más de 140 metros. Además de su belleza natural, el parque alberga importantes vestigios históricos como el castillo de Peñarroya, las ruinas del castillo de Rochafrida y la Cueva de Montesinos, escenario de las andanzas de Don Quijote. La fauna del parque es especialmente rica, sirviendo de refugio y alimentación a numerosas aves acuáticas durante todo el año, con picos de abundancia en invierno. Mamíferos como el conejo, el zorro o la nutria, y peces como la boga o la carpa, completan la biodiversidad de este entorno. La flora, típicamente mediterránea y meseteña, está dominada por encinas y sabinas en las zonas altas, y por vegetación de ribera como olmos y álamos en las márgenes de las lagunas.













