Cantalejo: De villa a ciudad, un viaje histórico de siglos
El recorrido histórico de Cantalejo revela su evolución desde un asentamiento vacceo hasta obtener el título de ciudad en 1926. Su estratégica ubicación entre los ríos Cega y Duratón, junto a sus recursos naturales, atrajo a diversos pobladores a lo largo de los siglos, dejando huella en su toponimia y vestigios arqueológicos de épocas romana y visigoda. La villa se consolidó como capital del Ochavo de Cantalejo, una división territorial clave dentro de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda. Su importancia como cruce de caminos se acentuó con el paso de figuras históricas como el Emperador Carlos I, y en 1641 adquirió el estatus de villa tras su compra a la Corona. A finales del siglo XIX, Cantalejo experimentó un notable desarrollo económico e industrial, lo que le valió el apodo de "La Hormiga Segoviana". Este auge culminó el 9 de febrero de 1926, cuando el rey Alfonso XIII le concedió el título de Ciudad, reconociendo su progreso y adhesión a la Monarquía.


