Pedro de Matheu: El legado de un pintor que encontró su musa en Ubrique
Ubrique · Comarca de Sierra de Cádiz

La profunda conexión del pintor Pedro de Matheu con Ubrique, iniciada en 1958 y marcada por su fallecimiento en 1965, se revela como un capítulo esencial en su obra. El artista consideraba este municipio gaditano una "mina" artística, encontrando en su arquitectura popular y sus calles sinuosas la inspiración para sus característicos "arabescos", que buscaban unificar la composición de sus lienzos.
La exposición destaca obras de su etapa más madura, incluyendo sus dos últimos cuadros pintados en febrero de 1965. A pesar de su delicado estado de salud, Matheu expresaba felicidad y vitalidad, manteniendo una intensa relación con amigos locales como Francisco Peña, quien conservó y admiró su obra. Su técnica, asociada a la espátula, es solo una faceta de una producción diversa en tendencias, técnicas y temáticas.
Nacido en El Salvador en 1900 y formado en París, Matheu desarrolló una obra profundamente andaluza, con series dedicadas a numerosos pueblos de la región. Su nacionalidad, sin embargo, ha dificultado el reconocimiento pleno de su legado en España, a pesar de sus raíces hispanas y su amor por Andalucía.