Ricla: Un viaje a través de su historia desde la Edad Antigua hasta la Reconquista
Ricla · Comarca de Valdejalón
La localidad zaragozana de Ricla posee una rica historia que se remonta a la Edad Antigua, con indicios de haber sido el emplazamiento de la importante ciudad celtíbera de Nertóbriga. La estratégica ubicación entre los ríos Jalón y Grío sugiere su relevancia, aunque su localización exacta aún es objeto de estudio. El escudo de Ricla, con una piel de lobo atravesada por una lanza, conmemora la rendición de Nertóbriga al cónsul romano Marcelo Claudio Marcelo en el año 152 a.C., durante la segunda guerra celtíbera.
El pasado romano de Ricla se evidencia en los restos de un puente y en hallazgos arqueológicos como tumbas con ajuar funerario datadas entre los siglos II y III d.C., que podrían pertenecer a una necrópolis más extensa. Aunque no hay datos concluyentes sobre el periodo visigótico, algunos autores sugieren un posible origen visigodo para el topónimo "Rikila".
Tras la invasión árabe en el 711, Nertóbriga fue ocupada. La Ricla musulmana dejó su huella en la arquitectura y sistemas de riego mudéjares. Tras la reconquista en 1120, la villa se dividió en dos zonas, una cristiana y otra musulmana, separadas por un muro con dos puertas, de las cuales aún se conserva el Arco de San Sebastián. En 1394, la villa fue donada a D. Juan López de Luna, convirtiéndose la casa de Ricla en una de las ocho grandes Casas nobiliarias de Aragón. La expulsión de los moriscos en 1610 provocó un despoblamiento que obligó a la repoblación con cuarenta y cuatro familias.