24 familias de Burgos luchan contra el desahucio ante el silencio de la nueva propiedad
Provincia de Burgos
Un total de 24 familias de 108 viviendas de alquiler en Burgos, ubicadas en las calles Calzadas, Segovia y avenida Cantabria, han enviado burofaxes a la nueva propietaria, Altesa, solicitando una prórroga de dos años en sus contratos. Los inquilinos buscan "un balón de oxígeno" ante la "absoluta incertidumbre" generada desde la venta del inmueble en mayo, temiendo procesos de desahucio.
Los vecinos, que incluyen perfiles diversos y residentes de larga data, denuncian la "opacidad" y el "desinterés" de la empresa para dialogar. Tras intentos fallidos de notificación formal a la sede social de Altesa, los requerimientos se han dirigido al apoderado legal, mientras algunos pisos ya aparecen anunciados en portales inmobiliarios.
El Sindicato de Vivienda de Burgos apoya a los afectados con el objetivo de forzar una negociación colectiva. Buscan garantizar la renovación de los alquileres bajo los plazos máximos legales, manteniendo las movilizaciones para evitar cualquier orden de lanzamiento judicial.
