Burgos detalla el destino final de cada residuo urbano y sus convenios de gestión
Provincia de Burgos
El Ayuntamiento de Burgos ha detallado el complejo recorrido que siguen los más de 60 millones de kilogramos de desechos recogidos anualmente en la ciudad. La gestión de cada tipo de residuo, desde el plástico hasta la materia orgánica, se rige por la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, priorizando la no generación y fomentando la reutilización y el reciclaje.
La ciudad cuenta con casi 700 islas de contenedores, además de recipientes específicos para ropa y aceite. El destino de estos materiales varía: algunos son gestionados directamente por el Consistorio y otros por empresas externas a través de convenios. Los Sistemas Integrados de Gestión (SCRAP) como Ecoembes y Ecovidrio juegan un papel crucial, cobrando a las empresas productoras por la gestión de sus residuos y pagando al Ayuntamiento por las materias primas.
El plástico, bricks y latas van a Ecoembes para su revalorización, mientras que el papel y cartón son gestionados por Saica tras su recogida por Urbaser. El vidrio, recogido por convenio con Ecovidrio, se destina a Ecosan sin coste para el Ayuntamiento al no tener valor residual. La materia orgánica se transforma en abono agrícola, y el aceite usado es gestionado por la fundación CISA, que aporta 3.000 euros anuales al Consistorio. La ropa usada recogida en contenedores blancos es tratada por la fundación Lesmes, aunque se advierte de la creciente mala calidad debido a la moda rápida. El contenedor gris, destinado a "resto", se intenta reducir al máximo, ya que su contenido va directamente a incineradora o vertedero.
