El aclareo de racimos, clave para la calidad del vino en la Ribera del Duero
Provincia de Burgos
La Denominación de Origen Ribera del Duero se encuentra inmersa en la labor de aclareo de racimos, un proceso esencial para garantizar la máxima calidad de la uva. Esta técnica, que consiste en la eliminación manual de parte de los racimos para dejar más espacio y equilibrio a los restantes, se vuelve aún más crucial este año tras la rebaja de rendimientos por hectárea establecida por el Consejo Regulador.
El viticultor Nacho Rincón, en sus viñedos de Moradillo de Roa, ejemplifica esta práctica, seleccionando un racimo por pámpano para optimizar la concentración de azúcares y compuestos fenólicos. Esta medida, que busca la autorregulación de la producción, es fundamental para que los vinos de la región mantengan su prestigio y excelencia.
El Consejo Regulador ha fijado la fecha límite para esta labor, que suele ser a principios de septiembre, aunque la notificación oficial está pendiente. Cualquier aclareo posterior a esta fecha requerirá una solicitud previa al Consejo, asegurando así el cumplimiento de la normativa y la calidad final del producto.
