La calle Morco de Burgos: de huertas y acequias a la urbe moderna
Provincia de Burgos
La calle Morco de Burgos, un tramo que conecta la avenida de la Paz con la calle Calzadas, esconde una historia de transformación urbana. Hace décadas, este lugar, hoy integrado en el ensanche burgalés, era un paraje rural y húmedo, caracterizado por una extensa red de huertas y acequias que se extendían desde la antigua plaza de toros de Los Vadillos hasta los cuarteles de la calle Vitoria.
Durante siglos, el cabildo de la catedral fue el principal propietario de estas fértiles tierras de vega, que incluso contaban con un molino harinero. Este paisaje de ritmo pausado, dedicado al cultivo de hortalizas y al sonido del agua, sobrevivió hasta bien entrado el siglo XX.
El desarrollo urbanístico de las décadas de 1950 y 1960 marcó un punto de inflexión, con el asfalto reemplazando a la tierra y el agua. Las antiguas huertas desaparecieron bajo los cimientos del nuevo ensanche, alterando para siempre la fisonomía de la zona y dando paso a la ciudad moderna que conocemos hoy. El cuartel de la Guardia Civil que originalmente daba nombre a la calle también desapareció.
