Las esculturas reales que adornan el Paseo del Espolón de Burgos: un viaje desde el Palacio Real
Provincia de Burgos
Ocho esculturas concebidas para el Palacio Real de Madrid hace más de dos siglos embellecen actualmente el Paseo del Espolón de Burgos. Estas piezas, originarias del proyecto de Fernando VI para decorar el nuevo Palacio Real, fueron retiradas por orden de Carlos III en 1760, supuestamente tras una pesadilla de Isabel de Farnesio que presagiaba un terremoto.
Tras su retirada, las esculturas iniciaron un periplo que las llevó a diversas ciudades españolas. Burgos recibió dos remesas: la primera en 1788, con figuras de reyes como Fernán González y Alfonso XI, y la segunda en 1868, bajo el reinado de Isabel II, que añadió estatuas como la de San Millán de la Cogolla.
Estas obras de arte, que representan episodios de la monarquía e historia española, son hoy un elemento icónico del paisaje burgalés. Aunque su destino original era Madrid, su historia se entrelaza con la de Burgos, donde conviven con los ciudadanos desde hace más de doscientos años, como recuerda una lápida en el paseo.
