El misterio de Amparo Bravo: una muerte enigmática y versos masónicos en León
Provincia de León
En 1935, la muerte de Amparo Bravo Blanco en León conmocionó a la opinión pública y a la prensa de la época. El periódico Crónica destapó un caso que mezclaba lo macabro con lo esotérico, al descubrirse en la estancia donde fue hallado su cuerpo unos versos del político republicano Alfredo Nistal. Estos versos, con simbología masónica, alimentaron las especulaciones sobre la familia de la fallecida, conocida por sus supuestas prácticas espiritistas.
El enigma se intensificó al constatar los médicos que el cadáver de Amparo Bravo, fallecida de angina de pecho, no presentaba signos de rigor mortis ni descomposición 24 horas después de su muerte. Su rostro, según las crónicas, parecía sonreír y su cuerpo mantenía una temperatura inusual, lo que llevó a rumores de resurrección y a peticiones para que no fuera enterrada.
Tras 50 horas de desaparición de estos signos paranormales, los facultativos pudieron realizar la autopsia, confirmando la causa del fallecimiento. La noticia, que trascendió a la prensa madrileña, se convirtió en un sainete popular, alimentado por el ambiente lúgubre de la casa y las leyendas sobre espiritismo que rodeaban a la familia.
