Unamuno desafió a Franco en Salamanca: el 12 de octubre de 1936, su día de destino
El 12 de octubre de 1936, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno pronunció un discurso improvisado que marcó un punto de inflexión en su vida y en la Guerra Civil. Designado para representar a Franco en los festejos del "Día de la Raza", Unamuno aprovechó la ocasión para condenar la represión franquista y defender a vascos y catalanes, culminando con su célebre "vencer no es convencer". Este acto de valentía tuvo consecuencias inmediatas para el escritor. Tras el incidente, fue abucheado, expulsado del ayuntamiento y su correspondencia fue intervenida. Documentos hallados posteriormente revelan que Franco ordenó vigilar a Unamuno, quien fue informado por el coronel Múgica en un informe que supuso una condena a muerte en el clima de represión de la época. La figura de Unamuno fue posteriormente reivindicada por biógrafos como Margaret Rudd y, más recientemente, por la película "Mientras dure la guerra" de Alejandro Amenábar. Ambas obras han contribuido a desmantelar la imagen distorsionada del escritor, destacando su coraje y las sospechas en torno a su fallecimiento, recordando así su "día de destino" 90 años después.
