El azud de Riolobos, un oasis vital para las aves frente a las olas de calor
Provincia de Salamanca
El azud de Riolobos, una laguna artificial que abastece los regadíos en los términos de El Campo de Peñaranda y Villar de Gallimazo, se ha convertido en un refugio crucial para las aves ante las extremas temperaturas. A pesar de ser un mes de menor afluencia, el lugar es un punto de cría para especies como el somormujo lavanco, la cigüeñuela, el aguilucho cenizo y el cernícalo primilla, además de recibir visitantes estacionales como espátulas, garzas reales, garcetas y cormoranes.
Las altas temperaturas suponen un riesgo significativo para las aves, especialmente para los pollos que anidan en construcciones. Los ornitólogos señalan que los padres realizan esfuerzos extraordinarios para mantener hidratadas y a salvo a sus crías, llegando incluso a regurgitar agua. Los centros de recuperación de aves alertan sobre el elevado número de ejemplares, como vencejos y golondrinas, que caen de los nidos por el calor extremo.
La laguna, la más grande de Castilla y León, también servirá a finales de julio como punto de parada para aves migratorias en su ruta hacia África. Expertos recomiendan visitar la zona en las horas de menor calor, respetando siempre el hábitat de las aves. Existe la reivindicación de crear una zona de avistamiento con miradores y sombra para facilitar la observación y proteger el entorno.
