El calor y la proliferación de jabalíes impulsan la expansión de las garrapatas en Castilla y León
Provincia de Salamanca
El cambio climático, marcado por inviernos más suaves y heladas menos intensas, junto con el notable aumento de poblaciones de fauna silvestre como el jabalí, están creando un entorno favorable para la expansión de las garrapatas en Castilla y León. Estos artrópodos, que dependen de la temperatura ambiental para su actividad y ciclo biológico, ahora permanecen activos durante más meses al año, completando su desarrollo con mayor rapidez.
La abundancia de hospedadores, especialmente jabalíes, ciervos y corzos, que actúan como fuente de alimento, es el segundo factor clave en esta tendencia. La proliferación de estos animales, que se acercan incluso a zonas periurbanas, facilita la dispersión de las garrapatas, aumentando el riesgo de transmisión de enfermedades como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.
Salud Pública de Castilla y León ha detallado el protocolo a seguir ante una picadura de garrapata, que incluye la correcta extracción del artrópodo, su envío a laboratorios en Salamanca para análisis y la interpretación de resultados junto a la valoración clínica del paciente. Estos datos se integran en la vigilancia epidemiológica para reforzar las medidas de prevención.
