El Domund de Salamanca pierde fuelle en las calles por la lluvia y el cambio social
Provincia de Salamanca
La tradicional colecta del Domund en Salamanca ha visto mermada su presencia en las calles, afectada por la lluvia y un cambio en los hábitos sociales. La disminución del uso de efectivo y un menor relevo generacional entre los voluntarios han marcado la jornada, dificultando la visibilidad de los niños con sus huchas.
Matías Fernández, voluntario, señala la dificultad para sumar gente y el desconocimiento entre los jóvenes sobre la labor misionera. A pesar de estos obstáculos, la diócesis de Salamanca registró en 2025 un incremento en los donativos, superando los 124.000 euros, rompiendo una tendencia a la baja de años anteriores.
La solidaridad persiste entre las familias, que ven en esta iniciativa una forma de educar a los más pequeños en valores. La fe se erige como un pilar fundamental, como lo demuestra el testimonio de Paqui Morales, religiosa que compartió experiencias de fortaleza espiritual en Venezuela tras un desastre natural.
