Fuentepelayo: Un viaje a sus orígenes históricos y su vínculo con la monarquía
Fuentepelayo
La historia de Fuentepelayo se remonta a mediados del siglo XII, aunque evidencias sugieren un poblamiento anterior por tribus locales, con influencias romanas y visigodas. Una leyenda atribuye su nombre a Don Pelayo, quien habría mandado cavar un pozo en la zona, dando origen a un campamento que evolucionaría hasta convertirse en el municipio.
Inicialmente parte de Cuéllar, Fuentepelayo pasó a depender del Obispado de Segovia en 1181. Su estrecha relación con la monarquía se consolidó con Alfonso X el Sabio, quien le concedió privilegios como villa en 1277, y Sancho IV, que eximió a sus vasallos de ciertos tributos en 1291.
La jurisdicción episcopal concluyó en 1589, cuando Felipe II, necesitado de fondos, vendió la localidad a Don Alonso López Gallo. Este evento, que supuso una población de 430 habitantes y una venta de más de siete millones de maravedíes, se ve reflejado en el escudo de Fuentepelayo con la figura de un gallo. La presencia de un Rollo, símbolo de soberanía y jurisdicción, subraya la importancia histórica de la villa.