El cura de Sanchonuño y la invención del 'carro falcado' para mejorar la trilla
Provincia de Segovia
A mediados del siglo XVIII, las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País impulsaron la modernización agrícola, buscando la colaboración de los párrocos como dinamizadores rurales. En este contexto, el cura de Sanchonuño, Manuel Marugán, diseñó un innovador "carretón falcado" para agilizar la labor de la trilla, una tarea ancestral y laboriosa.
El "carro falcado", inspirado en un antiguo carro de guerra persa, incorporaba ruedas y cuchillas en forma de hoz. El diseño de Marugán pretendía corregir los defectos de prototipos anteriores, como el "Volvedor" del cura de Orcajo, que sufrían de embozamiento y poca efectividad. A pesar de una demostración inicial desafortunada, el cura de Sanchonuño introdujo mejoras, simplificando el mecanismo y eliminando los volvedores.
Aunque el diseño de Marugán no superó significativamente la efectividad de la trilla común con trillo empedrado, el legado de estos intentos de innovación tecnológica en la agricultura castellana perdura. Estos prototipos, fabricados en lugares como Fuentepelayo, recuerdan la constante búsqueda de mejoras en las labores del campo, incluso cuando la solución más simple seguía siendo la más utilizada.
