El Plan del Duero reaviva el debate sobre la gestión del agua en Castilla y León
Provincia de Segovia
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ultima el borrador del Plan Hidrológico del Duero para el periodo 2028-2033, un documento que ya genera tensiones entre las organizaciones agrarias y la Administración. El sector critica que la nueva planificación endurece las condiciones del regadío y recorta programas de modernización, argumentando que Castilla y León riega por debajo de la media nacional. El debate subyacente se centra en la capacidad de la Administración para gestionar y ejecutar los planes hídricos.
Castilla y León, que destina el 89% de su agua a la agricultura, presenta un índice de regadío del 15%, muy inferior a la media nacional. Organizaciones como ASAJA reclaman aumentar la superficie regada, ampliar la capacidad de almacenamiento y evitar nuevas restricciones al uso de aguas subterráneas, además de solicitar seguridad jurídica para las concesiones que caducan en 2035. Denuncian retrasos en la resolución de expedientes y piden que la planificación se aborde como una política agraria prioritaria y consensuada.
Por su parte, la Unión de Campesinos de Segovia (UCCL) advierte de que la futura planificación vinculará cada vez más las concesiones a objetivos ambientales, anticipando recortes en apoyos y una reducción significativa en la modernización y creación de regadíos. Critican que el plan no considera la eficiencia real del riego y prevén limitaciones en las aguas subterráneas, cruciales para zonas como Los Arenales y la Tierra de Pinares segoviana. Ambos sectores coinciden en la falta de eficacia administrativa, la escasa participación de los afectados y la complejidad burocrática como problemas de fondo que impiden una gestión hídrica adecuada.
