Turégano: Un viaje a través de su rica historia desde la época romana hasta el siglo XX
Turégano
La historia de Turégano se remonta a la época del Bajo Imperio Romano, con hallazgos en el Prado del Burgo que sugieren la existencia de una villa. La villa fue reconquistada y repoblada en el siglo X, y su primera mención documental data de 1123, cuando la reina Urraca de Castilla la donó a Pedro de Agén, primer obispo de Segovia, quedando ligada a la figura episcopal y convirtiéndose en cabeza de señorío.
Durante los siglos XII y XIII, Turégano experimentó un notable crecimiento poblacional, con la construcción de varias parroquias. La villa alcanzó gran relevancia en época Trastámara, siendo escenario de estancias reales y firma de documentos importantes. El siglo XV consolidó su importancia como sede episcopal, destacando el papel del obispo Juan Arias Dávila, quien impulsó la refortificación del castillo y la construcción de un palacio de verano.
Tras un intento fallido de entrega de la fortaleza durante la Rebelión Comunera y un lento declive en el poder temporal episcopal, Turégano resurgió en el siglo XVIII con importantes obras urbanas y la actualización de sus ordenanzas. La Guerra de la Independencia y la abolición de los señoríos marcaron el inicio del siglo XIX, dando paso a la configuración del ayuntamiento. El siglo XX trajo consigo nuevas infraestructuras y un devastador incendio en 1965, seguido de un proceso de reconstrucción y la posterior agrupación con La Cuesta en 1972.