El campo y la tradición jabonera de Cihuela: un legado ancestral
Cihuela

El legado agrícola de Cihuela se remonta a prácticas ancestrales, donde el cultivo de secanos cerealistas y pequeñas huertas marcaba el ritmo de vida. Los labradores, conocedores de la climatología local, nombraban los vientos que influían en sus cosechas: Cierzo, Regañón, Solano y Bajero. La distribución de la tierra, medida en yugadas, y un ciclo de cultivo rotatorio de cereal, leguminosas y barbecho, reflejaban un profundo conocimiento del entorno.
Paralelamente, la tradición artesanal del jabón en Cihuela permitía dar un segundo uso a los recursos del campo y la matanza del cerdo. Aceite frito y grasa sobrante se transformaban en jabón mediante un proceso que combinaba cocción y la adición de ceniza, un arte transmitido de generación en generación. El resultado era un producto esencial para las tareas domésticas.
Estas prácticas, arraigadas en la vida rural, no solo demuestran la autosuficiencia y el ingenio de sus habitantes, sino que también preservan un valioso patrimonio cultural y etnográfico. La memoria de estos oficios y conocimientos tradicionales sigue viva en la identidad de Cihuela.