El ciclo del cereal: un viaje por las labores agrícolas tradicionales
Cihuela

El cultivo de cereales en la España rural seguía un riguroso calendario de faenas, marcando el ritmo de vida de las comunidades agrarias. Desde el "alza" otoñal, que preparaba la tierra apelmazada, hasta la "bina" para airearla, cada paso era crucial para asegurar una buena cosecha.
La "sementera" cubría el grano con tierra, mientras que la "escardá" invernal eliminaba las hierbas invasoras. La "siega" manual, protegida con la "zoqueta", daba paso a la trilla en las eras, donde la caballería jugaba un papel fundamental. Finalmente, el "aventar" separaba la paja del grano, que se almacenaba cuidadosamente para su posterior uso.
La recogida de la paja con la "bielda" y el transporte del grano en sacos a lomos de caballería completaban este ancestral proceso. Estas labores, transmitidas de generación en generación, reflejan la profunda conexión entre el hombre y la tierra en el mundo rural.