La cosecha de girasol en Castilla y León se prevé irregular por el calor y la sequía, pero con precios al alza
Provincia de Soria
La campaña de recolección de girasol en Castilla y León ha comenzado, marcada por condiciones climáticas adversas que apuntan a una cosecha irregular. El calor extremo y la falta de precipitaciones desde la siembra han afectado al desarrollo del cultivo, previéndose rendimientos que no alcanzarán los 1.000 kilos por hectárea de media.
Las organizaciones agrarias como Asaja, COAG y UPA señalan que la campaña será desigual, con parcelas que sufrirán mermas significativas, especialmente aquellas sembradas más tarde. A pesar de las dificultades, el sector deposita su esperanza en los precios del girasol, que se mantienen en niveles favorables debido a la escasez de producción a nivel europeo, lo que podría compensar las pérdidas de volumen.
Este año se ha registrado una superficie récord de siembra de girasol en la comunidad, superando las 415.000 hectáreas, impulsada por los menores costes de producción en comparación con los cereales y la búsqueda de alternativas para la rotación de cultivos. Sin embargo, la falta de agua y las altas temperaturas han mermado las expectativas de rendimiento, aunque los precios actuales ofrecen un respiro para los agricultores.
