Hallan cadáver en el Duero: Sado, prostitución y un crimen sin resolver en Valladolid
Provincia de Valladolid
El cuerpo sin vida de Álvaro Varela, un joven de 33 años originario de Burgos, fue descubierto el 24 de septiembre de 2002 en un canal a las afueras de Laguna de Duero, Valladolid. El cadáver, atado a un bloque de hormigón y con una bolsa de plástico en la cabeza, fue hallado por un pescador. La autopsia determinó que la muerte se produjo por asfixia, sin signos de violencia o defensa.
La investigación policial apuntó a una relación entre la víctima y una prostituta de Valladolid, María Eugenia O. V., con quien mantenía prácticas sadomasoquistas. La detención de la mujer y su compañero se produjo meses después del hallazgo. Se sospechaba que la muerte pudo ocurrir de forma accidental durante una de estas sesiones.
Tras dos años de investigación, el juez sobreseyó el caso al no encontrar indicios de intencionalidad en la muerte de Álvaro Varela. El coche particular de la víctima apareció calcinado días después de su desaparición, y el vehículo que le regaló a la prostituta fue inspeccionado sin hallar pruebas concluyentes.