Laura Valle, de 10 años, encarna a San Casiano en la misteriosa tradición de Villavaquerín
Provincia de Valladolid
La localidad de Villavaquerín ha celebrado una de sus tradiciones más singulares durante las fiestas de la Virgen del Prado, con la procesión de San Casiano. Este año, la encargada de mantener el misterio fue Laura Valle Ramón, una niña de diez años que, oculta bajo un disfraz, recorrió las calles del municipio sin que su identidad fuera revelada hasta el final.
La figura de San Casiano se remonta a una leyenda de hace "muchísimos años" sobre un forastero que llegó al pueblo durante las fiestas, convivió con los lugareños sin desvelar quién era y desapareció al concluir los festejos. Esta historia dio origen a la celebración, que cada año elige a un vecino para encarnar al enigmático personaje, guardando el secreto de su identidad.
La procesión, acompañada por dulzainas, incluyó una peculiar batalla de huevos, una costumbre ancestral que ha evolucionado hasta convertirse en un divertido intercambio. El alcalde, Diego Recio, destacó la importancia de esta tradición como un elemento de identidad para el pueblo y una experiencia muy querida por los vecinos.
