Tensión en Tordesillas por la rápida llegada de los astados al casco urbano durante el encierro mixto
Provincia de Valladolid
El segundo encierro mixto de las fiestas de Tordesillas se desarrolló este lunes con momentos de tensión debido a la inusual rapidez con la que los astados alcanzaron el casco urbano. Dos novillos y otros dos cabestros llegaron a la localidad vallisoletana media hora antes de lo previsto, obligando a alertar a los vecinos por megafonía y con repique de campanas.
La salida de los cinco toros y diez bueyes se produjo a las nueve de la mañana desde los corrales del prado de Zapardiel, emprendiendo una carrera tan veloz que ni los caballistas pudieron controlarla. Esta celeridad impidió el cierre a tiempo de las talanqueras, ya que la manada no se esperaba hasta una hora más tarde, generando sorpresa y cierta alarma entre los aficionados que se dirigían al recorrido.
Finalmente, los toros fueron subiendo lentamente hasta la plaza de toros, quedando repartidos por distintas zonas del casco urbano. El último astado accedió al coso a las diez de la mañana, seguido por el resto de la manada, que completó el trayecto en menos de cinco minutos. Tras el encierro, se celebró una capea sin incidencias reseñables.
