Abel de las Heras narra su lucha contra el suicidio tras dos ictus y reclama más apoyo en salud mental
Provincia de Zamora
Abel de las Heras, un zamorano que sufrió dos ictus, ha compartido su experiencia de lucha contra la depresión y las ideas suicidas, destacando la falta de apoyo y rehabilitación recibida tras los episodios médicos. "Empecé a encerrarme en la habitación por no molestar y entré en una vorágine en la que únicamente quería estar solo", relata, subrayando cómo el despido de su trabajo tras el segundo ictus intensificó su deseo de acabar con su vida.
Un momento de lucidez y la intervención de profesionales de Salud Mental permitieron a Abel superar una crisis en la que llegó a subir a la décima planta de un hospital con intenciones suicidas. A pesar de reconocer la labor de su psiquiatra, critica la brevedad de las consultas psicológicas y la falta de seguimiento, sentenciando que "ahí empieza el fallo". Actualmente, Abel se encuentra en "el mejor momento de su vida" e impulsa un proyecto sociocultural inclusivo llamado "Las nubes".
Durante los actos organizados en Zamora por el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el jefe del Servicio de Psiquiatría, Manuel Franco Martín, enfatizó que el suicidio "no es una enfermedad, es una consecuencia de cosas que ocurren" y debe tratarse con naturalidad. Marcos González Iglesias, responsable de la Unidad de Intervención y Prevención de la Conducta Suicida, recordó que "cualquier persona en una situación de estrés extremo puede llegar a tener ideas suicidas". Carmen Diego, presidenta del Teléfono de la Esperanza en Zamora, destacó la importancia de la escucha activa y los espacios de "no juicio" para quienes atraviesan momentos difíciles.
