El colapso judicial en Zamora retrasa juicios y afecta a víctimas de violencia de género
Provincia de Zamora
Abogados y procuradores de Zamora están solicitando formalmente al Tribunal de Instancia el "impulso procesal" de aquellos casos que llevan más de un año esperando fecha de juicio o que requieren una resolución urgente. Esta medida busca agilizar procedimientos y evitar que se aleguen dilaciones indebidas, especialmente en casos de agresiones sexuales, violencia de género, pensiones de alimentos o lesiones graves.
La ralentización se atribuye a la reestructuración del sistema judicial, que ha dividido los once juzgados de la capital en seis secciones civiles y penales, dos de Laboral, una Contenciosa y otra Penal, además de la de Menores. Esta reorganización ha desmantelado los equipos de trabajo centrados en un solo juez, optando por una distribución piramidal de tareas que, según los profesionales, ha generado un "atasco insalvable" y una pérdida de eficiencia en la tramitación y gestión de los asuntos.
El perjuicio es especialmente grave para las víctimas de violencia de género y agresiones sexuales, cuyas vidas quedan paralizadas mientras esperan una resolución judicial. La falta de agilidad en estos casos, que a menudo ya tienen peticiones de pena concretadas, agrava el trauma sufrido y dificulta su proceso de recuperación. La situación actual, que se agrava desde hace medio año, pone en riesgo la operatividad de la justicia en la provincia.
