Los templarios dejaron su huella en Zamora: un legado de encomiendas y fortalezas
Provincia de Zamora
La provincia de Zamora fue un enclave estratégico para la Orden del Temple, que estableció numerosas encomiendas y explotaciones agrícolas y ganaderas. Lugares como Alba de Aliste, Alcañices, Benavente y Toro albergaron fortalezas y centros de poder templario, algunos de cuyos vestigios aún perduran.
Alcañices destaca por su importancia fronteriza y por ser sede de Capítulos Generales de la Orden, además de ser testigo de la firma del Tratado de Alcañices en 1297. En Alba de Aliste, los restos de un torreón y cimientos de una fortaleza templaria recuerdan su pasado defensivo.
Otras localidades como Argujillo, Carbajales de Alba, Pajares de la Lampreana, Retuerta, Tábara, Torregamones, Valdehunco, Villalpando y Villárdiga también conservan vestigios o nombres que evocan la presencia templaria, desde ermitas hasta lagunas y construcciones que formaron parte de su extenso patrimonio.
