Zamora revisa sus 'inventos' urbanos: del pipicán fallido al coworking en edificio infrautilizado
Provincia de Zamora
El Ayuntamiento de Zamora ha instalado en los últimos años diversas infraestructuras urbanas con la intención de mejorar la vida de los ciudadanos, aunque no todas han cumplido las expectativas. Los innovadores pipicanes con dispensador de galletas, diseñados para premiar el buen comportamiento canino, fracasaron al ser robadas las golosinas y por la escasa efectividad en educar a las mascotas. Otros elementos como las zonas de 'agility' para perros o los postes de reparación de bicicletas también han demostrado ser poco funcionales en la práctica.
La revisión de estas iniciativas incluye el edificio de San Martín, concebido inicialmente como oficina de turismo y ahora reconvertido en espacio de 'coworking' tras un largo periodo de infrautilización. Otros proyectos como la adaptación de la plaza de la Leña como centro de recepción de visitantes o el arco de duchas en el parque de caravanas de Valorio tampoco han logrado el éxito esperado, quedando como meros elementos decorativos o infraestructuras sin uso.
La crítica se extiende a los jardines verticales con plantas de dudosa supervivencia y a los tótems publicitarios y de recogida de pilas, que han sufrido abandono y deterioro. Incluso el nuevo aparcamiento junto al Colegio Riomanzanas y las mesas de ajedrez de La Marina son señalados por su escaso uso para el fin previsto, evidenciando la dificultad de acertar con soluciones urbanas que respondan a las necesidades reales de los ciudadanos.
