La peña taurina de El Tormo ha organizado una alternativa a la tradicional capea de Pascua. El próximo viernes 3 de abril, los asistentes podrán disfrutar de una comida popular que incluirá picoteo, fideuà o paella, una bebida, postre y café.
Tras la comida, se celebrará un tardeo con música en directo a cargo del grupo FIVE. El evento tendrá lugar en la Plaza (Era Tamboreros) si las condiciones meteorológicas lo permiten.
El precio de la comida es de 13€ para socios y 18€ para no socios. Para inscribirse, es necesario completar un formulario online.
El municipio de Cihuela ha puesto en valor dos de sus tradiciones más arraigadas: Las Rondas y Las Hogueras. Las Rondas, celebradas de madrugada por los mozos para cortejar a las mozas, incluían la colocación de ramos en los balcones de las elegidas y el pintado de fachadas de verde, reservando un hueso de burro para aquellas que rechazaban el cortejo.
Por su parte, Las Hogueras se encienden la víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción. En esta noche, las calles se llenan de ruido, cohetes y hogueras donde se asan patatas. La cercanía de las fechas navideñas invita a brindar con cava y disfrutar de dulces típicos como turrones y guirlaches.
Estas costumbres, que forman parte del acervo cultural de Cihuela, se recuperan para mantener viva la identidad del pueblo y transmitir estas singulares prácticas a las nuevas generaciones.
El Matadero de Cirat acogerá el próximo 4 de abril un taller de estampación textil con sellos botánicos. La actividad, impartida por Aneta, permitirá a los participantes crear diseños únicos sobre sus propias prendas utilizando tintas de color negro y rojo.
Los asistentes deberán aportar sus propias prendas de tejidos naturales, como algodón o lino, evitando materiales sintéticos como el poliéster o la lycra. El taller, que tiene una duración de dos horas, proporcionará los sellos, rodillos y tintas necesarios.
Con un aforo limitado a doce plazas, el taller está dirigido a adultos y a mayores de 12 años acompañados por un adulto. El precio de inscripción es de 35 euros por persona y las plazas se asignarán por orden de inscripción a través de WhatsApp en el número 652819294.
Las campanas de las iglesias no solo marcaban el ritmo de la liturgia, sino que también dictaban la vida cotidiana en los pueblos. Desde el alba hasta el anochecer, sus tañidos anunciaban desde la recogida del ganado hasta las celebraciones de bautizos y bodas.
Antiguamente, el sacristán-campanero poseía un repertorio de toques diferenciados para cada ocasión: misas, rosarios, oraciones, e incluso para anunciar el fallecimiento de niños (tintanes) o alertar de incendios y otros peligros. Cada sonido tenía un significado y una función específica en la comunidad.
Aunque muchos de estos toques se han perdido con el tiempo, el estudio de este patrimonio sonoro nos permite comprender mejor las costumbres y la organización social de las zonas rurales en épocas pasadas, conectando el presente con la memoria colectiva.
Las Albadas, una serie de coplas dedicadas a los novios, eran una costumbre arraigada entre los mozos solteros de los pueblos de las Vicarías para celebrar las bodas. Estas composiciones destacaban las virtudes de los contrayentes y servían como nexo de unión entre las localidades.
La organización de las Albadas recaía en los quintos del año, quienes recaudaban fondos entre los jóvenes para financiar un almuerzo colectivo. La cantidad de vino y viandas ofrecidas por el novio podía influir en el contenido y duración de las coplas.
Además, los mozos forasteros que deseaban casarse con una moza del pueblo debían abonar la "Manta" y, en caso de matrimonio, el tradicional "Cantarete", pagos que eran gestionados por los quintos entrantes.
El término municipal de Cihuela alberga parajes de gran interés natural y geológico que invitan a la exploración. Lugares como El Royo, un arroyo que atraviesa la localidad, y los impresionantes Cuberos, formaciones rocosas erosionadas que pudieron servir de refugio a antiguos pobladores, ofrecen una visión del pasado y la geografía local.
Otros enclaves como la Hoya de los Huesos, con posibles vestigios prehistóricos, y el Cerro Pelado, con sus laderas agrestes y simas por explorar, enriquecen el paisaje. La ruta también incluye parajes como Peñarrubias, con sus singulares formaciones rocosas, y La Tejera, donde la arcilla rojiza dio nombre a la antigua fabricación de tejas y adobes.
Finalmente, la ascensión al Cerro culmina en un mirador natural desde donde se divisa una vasta panorámica del valle, invitando a la contemplación y al recuerdo de la historia y la belleza de Cihuela.
Espejón se prepara para acoger su II Semana Cultural, un evento que se desarrollará del 3 al 9 de agosto. La iniciativa está diseñada para ofrecer una variedad de actividades dirigidas tanto a adultos como a niños, promoviendo la participación de toda la comunidad.
Todas las propuestas culturales se llevarán a cabo durante las tardes, facilitando el acceso a los residentes y visitantes. El programa completo y los detalles específicos de cada actividad se pueden consultar en el cartel oficial del evento.
Esta semana cultural busca dinamizar la vida social y de ocio en Espejón, ofreciendo una agenda atractiva y diversa para disfrutar durante los primeros días de agosto.
El municipio de Cihuela revela su rico pasado histórico con el hallazgo de importantes vestigios. La Fuente Vieja, situada a las afueras y con posible origen romano o medieval, destaca por su arco de medio punto de sillería y el manantial que emerge directamente de la piedra. Este punto fue crucial para el abastecimiento de agua del pueblo hasta 1935.
Por otro lado, se documenta la existencia de la Granja de Albalate, un antiguo núcleo poblacional árabe datado en 1185. Aunque hoy solo quedan restos, como una bodega común con arcos apuntados, en su día albergó seis viviendas, una iglesia y dos bodegas, llegando a tener 28 habitantes en 1910.
La Bodega de Albalate, obra de la Orden Cisterciense de Santa María de Huerta, es otro de los enclaves de interés. Excavada en roca, esta estructura medieval sorprende por su magnitud y sus pasadizos. Los vestigios de grandes pipas sugieren la extensa actividad vitivinícola que Cihuela tuvo en épocas pasadas.
La localidad de Cihuela se prepara para vivir intensamente su Semana Santa, una celebración marcada por profundas tradiciones y actos litúrgicos que se extienden desde la Cuaresma hasta el Domingo de Pascua. Los viernes previos al Domingo de Ramos acogerán el rezo del Miserere, mientras que la bendición de las ramas de olivo simbolizará la protección en los hogares.
Los días centrales de la Pasión contarán con la solemnidad de los Oficios de la Cena del Señor el Jueves Santo, seguido de la procesión de la Oración en el Huerto. El Viernes Santo, la jornada culminará con el Santo Entierro, donde todas las imágenes procesionales saldrán a hombros, a excepción del Cristo Crucificado que será portado a mano por una persona descalza.
La Semana Santa de Cihuela finalizará el Domingo de Pascua con el Encuentro Glorioso. Tras la procesión de Cristo Resucitado y la Virgen de la Soledad, ambas imágenes se encontrarán en el Olmo de las Cuatro Calles. Allí, tras una subasta, se realizará el tradicional cambio del manto negro de la Virgen por uno blanco, anunciando la Resurrección entre cánticos y el repique de campanas.
La localidad de Cihuela se prepara para honrar a San Roquillo en mayo, una festividad arraigada que se celebra el sábado previo a la Ascensión. La tradición busca la protección de las cosechas a través de la imagen del santo, que antiguamente se trasladaba a la ermita.
Los actos comenzarán con la procesión y la misa en honor a San Roque, seguidas de las pujas de los palos y la subasta de regalos. La jornada continuará con una gran chuletada popular en la explanada de la ermita, acompañada de embutidos y vino local.
Por la tarde, la fiesta seguirá con música a cargo de una charanga, un chocolate preparado por las mujeres de la localidad y concluirá en las peñas, cerrando un día de celebración y tradición.
Los vecinos de los ocho pueblos que componen el valle de Valdega se han reunido en Oco para celebrar la 25ª edición de su tradicional Día del Valle. La jornada festiva reunió a residentes de Legaria, Murieta, Abaigar, Etayo, Oco, Ancín, Olejua y Mendilibarri.
El programa de actividades incluyó una comida popular que tuvo lugar en el frontón de Oco, siendo este municipio el anfitrión de la celebración, tal como ocurrió en su primera edición hace un cuarto de siglo. El evento sirvió para fortalecer lazos entre las distintas localidades y disfrutar de un día de convivencia.
El Día del Valle es una cita anual que promueve la unión y la cultura de la comarca, reuniendo a generaciones de vecinos en un ambiente festivo y de hermandad.
La localidad de Cihuela celebra cada 6 de mayo la festividad de su patrona, la Virgen del Sagrario, una advocación mariana con una profunda arraigada devoción en la comarca. Esta imagen, única en España junto a otra en Toledo, destaca por su historia como "virgen de campaña", con un compartimento en su espalda que servía para custodiar las formas sagradas destinadas a los soldados en el campo de batalla.
Considerada protectora de los campos, la Virgen del Sagrario es invocada en tiempos de sequía mediante novenas. Si las plegarias no surten efecto, se procede a sacarla en procesión, una tradición que, según cuenta la leyenda local, siempre ha sido seguida por lluvias en los días posteriores, demostrando el fervor de los habitantes de Cihuela por esta peculiar imagen.
La devoción se manifiesta en el poema que acompaña esta información, reflejo del especial vínculo entre los cihuelanos y su Virgen, cuya historia se entrelaza con la defensa y el sustento de la comunidad a lo largo de los siglos.
La localidad de Legaria atesora un valioso patrimonio histórico y arquitectónico que refleja su pasado. Destaca la Iglesia Parroquial de San Martín de Tours, una joya del gótico tardío construida a mediados del siglo XVI sobre los cimientos de una edificación del siglo XIII.
Además de la iglesia, el municipio conserva vestigios de una antigua ermita dedicada a la Virgen de Belén, cuyo uso actual es de almacén, pero cuyos elementos artísticos se exhiben en el Museo Diocesano de Pamplona. La presencia de escudos nobiliarios de los siglos XVII y XVIII, como el de "Soi Ursúa de Arrechea", y casas importantes, como una del siglo XVIII con torreón, completan el conjunto patrimonial.
El edificio de las antiguas escuelas municipales alberga actualmente la Casa Consistorial, integrándose así la historia educativa en la vida administrativa del pueblo. Estas edificaciones y elementos son testimonio del desarrollo histórico y social de Legaria.
El municipio de Cihuela ha puesto en valor la historia de sus fiestas patronales, especialmente las dedicadas a Nuestra Señora del Rosario, que tradicionalmente se celebraban el 7 de octubre. Aunque las celebraciones se trasladaron a San Roque en agosto para adaptarse a los ciclos agrícolas y al éxodo rural, los vestigios de la antigua Cofradía del Rosario aún perduran.
La Cofradía, organizada por mayordomos, era la encargada de los festejos que incluían bandas de música y actos religiosos como el Rosario de la Aurora y misa solemne. Antiguamente, el mayordomo mayor custodiaba la imagen de la Virgen y ofrecía un ágape a los hermanos, mientras que al día siguiente se celebraba la festividad de la "Machorra" con misa de difuntos y una hoguera popular.
Resquicios de esta histórica cofradía se conservan en la iglesia de Cihuela, como el antiguo pendón, una pequeña campana para anunciar el fallecimiento de cofrades y los bastones de mando de los mayordomos. Estos elementos son un testimonio tangible de las tradiciones y la organización social del pasado en la localidad.
Los vecinos de Peraltilla celebraron el pasado sábado 16 de mayo una emotiva jornada para conmemorar el 375 aniversario de su tradicional romería al Santuario de la Virgen del Pueyo. La celebración, que ha pasado de generación en generación durante más de tres siglos, reunió a familias y residentes en un día de profunda devoción y convivencia.
Los actos comenzaron con un almuerzo popular en la Placeta del Sol, punto de partida de la romería hacia el santuario. Allí, se ofició una misa en honor a la Virgen, manteniendo viva una costumbre arraigada en la identidad del municipio.
La jornada culminó con una comida popular en el parque, donde los asistentes compartieron recuerdos y fortalecieron el vínculo con esta emblemática tradición, demostrando el compromiso de Peraltilla por conservar su patrimonio cultural.