La Feria de San Lucas de Hoznayo: Un Legado Histórico de Cinco Siglos
La Feria de San Lucas, celebrada anualmente en Hoznayo, hunde sus raíces en el año 1521, cuando recibió un privilegio de la Junta de Ávila. Documentos históricos, especialmente de los siglos XIX y XX, revelan su evolución desde el siglo XVIII. Inicialmente, se celebraba el 18 de octubre, extendiéndose durante tres o cuatro días en los "palacios de Oznayo", en el lugar de Término. La feria destacaba por la transacción de ganado vacuno, con hasta 4.000 operaciones de bueyes, además de productos agrícolas y artesanales. Con el paso del tiempo, la feria se adaptó a los cambios socioeconómicos, incorporando maquinaria agrícola y diversificando su oferta. A mediados del siglo XIX, aunque se mantenía la presencia de diversas especies ganaderas, la especialización se inclinó hacia el ganado caballar, mular y asnal. A pesar de una crisis percibida en la cría de estos animales, la feria se consolidó como una de las más importantes del norte de España. El mercado asociado a la feria siempre ha sido un punto de encuentro vibrante. Puestos ambulantes, barracas y establecimientos de comida ofrecían desde productos agrícolas y artesanales hasta ganado menor. Aunque algunos productos como las castañas y las nueces se mantienen, otros como las telas y el ganado menor han desaparecido. La feria, que solía durar tres días (18, 19 y 20 de octubre), ha visto variar su duración y configuración a lo largo de los siglos, manteniendo su carácter festivo y comercial.





