Descubren en Salamanca un 'interruptor' cerebral clave para el autismo y la esquizofrenia
Un equipo de investigación de la Universidad de Salamanca (USAL) ha identificado la proteína MSK1 como un regulador esencial en el desarrollo cerebral. Este avance científico, publicado en la revista 'Molecular Psychiatry', podría abrir nuevas vías para el tratamiento de trastornos del neurodesarrollo. El estudio, liderado por el investigador Rubén Deogracias en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCYL), señala que la proteína MSK1 actúa como un 'interruptor molecular' fundamental para la correcta formación de las conexiones cerebrales. Su mal funcionamiento o ausencia se asocia con alteraciones estructurales y de conducta severas, similares a las observadas en pacientes con autismo, esquizofrenia o síndrome de Rett. Este descubrimiento ofrece un nuevo enfoque para comprender el origen de estas patologías neurológicas y abre la puerta al diseño de futuras terapias médicas. La investigación se centrará ahora en desentrañar las interacciones de MSK1 en la coordinación neuronal.
